Cómo los gatos siempre caen de pie: un secreto de la columna revelado

18

Durante más de un siglo, los científicos han estado desconcertados sobre la extraña capacidad de los gatos para enderezarse en el aire y aterrizar de pie. Resulta que la respuesta está en una región excepcionalmente flexible de su columna vertebral: la columna torácica, ubicada en el medio de su espalda. Una nueva investigación confirma que este segmento espinal permite un nivel de rotación muy superior al de otros animales, lo que permite a los gatos realizar una maniobra aérea compleja con notable eficiencia.

El misterio de larga data

La cuestión de cómo los gatos logran esta hazaña se ha abordado a través de varios modelos. Uno sugiere que la cola actúa como una hélice, pero los estudios han demostrado que los gatos aún pueden aterrizar correctamente sin cola. Otro propuso que los gatos se doblaran casi por la mitad y giraran hacia adelante y hacia atrás simultáneamente. El tercero, el modelo de “pliegue y giro”, sugiere una rotación secuencial de las mitades delantera y trasera, extendiendo y contrayendo las extremidades para generar el torque necesario.

El gran avance: flexibilidad de la columna torácica

Investigadores de la Universidad de Yamaguchi en Japón llevaron a cabo dos experimentos clave. Primero, probaron la flexibilidad de la columna de gatos fallecidos y descubrieron que la columna torácica gira tres veces más fácilmente que la columna lumbar (parte baja de la espalda). Esto sugiere que la parte frontal del cuerpo del gato es el principal impulsor de la rotación. En segundo lugar, el análisis de vídeo de alta velocidad de gatos vivos que fueron arrojados confirmó esto: los felinos orientan sus mitades delanteras antes que sus mitades traseras, a menudo en apenas decenas de milisegundos.

“Mi impresión general ha sido que doblar y girar es lo más importante, pero este artículo en realidad me hace reevaluar un poco y darle un poco más de crédito al doblar y girar”. – Greg Gbur, Universidad de Carolina del Norte en Charlotte

La complejidad de la naturaleza

El estudio también reveló un detalle intrigante: los gatos prefieren constantemente girar hacia la derecha al caer. Si bien el motivo aún no está claro, puede estar relacionado con la ubicación de los órganos internos que crean asimetría en su cuerpo. Como señala Gbur, la naturaleza rara vez se basa en modelos simples; en cambio, los gatos emplean una combinación compleja de técnicas para obtener resultados óptimos.

This research doesn’t dismiss earlier theories entirely; más bien, proporciona una fuerte evidencia de que la columna torácica altamente flexible es el mecanismo central detrás del “reflejo de enderezamiento”, que permite a los gatos manipular su cuerpo en el aire con una precisión asombrosa. El estudio refuerza que la naturaleza a menudo encuentra la solución más eficaz, incluso si esa solución es compleja.