El mito del valor de la pareja: por qué las primeras impresiones en el amor suelen ser erróneas

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El nuevo libro del psicólogo Paul Eastwick, Bonded by Evolution, desmantela una teoría popular, aunque defectuosa, sobre cómo funcionan las relaciones. La idea, que a menudo circula en consejos sobre citas y foros en línea, sugiere que el éxito romántico está dictado por una jerarquía rígida de “valores de pareja” basada en el atractivo, el estatus y los recursos. Según este punto de vista, los individuos compiten en un mercado, emparejándose con el socio de mayor valor posible para obtener una descendencia óptima. Eastwick argumenta persuasivamente que este “EvoScript” es en gran medida una tontería.

El problema de los juicios rápidos

Gran parte de la investigación que respalda el valor de la pareja se basa en evaluaciones superficiales. Los estudios suelen pedir a los participantes que califiquen el atractivo de fotografías o vídeos de extraños. Si bien las personas pueden estar de acuerdo sobre quién parece más atractivo, estos juicios iniciales son notoriamente poco confiables. Eastwick y sus colegas han demostrado que el consenso sobre el atractivo de alguien se disuelve rápidamente una vez que comienza la interacción real.

“Si creo que eres atractivo, alguien más está de acuerdo conmigo apenas el 53 por ciento de las veces”, señala Eastwick. Esta inestabilidad sugiere que nuestro “valor de pareja” percibido es mucho más fluido de lo que se suponía anteriormente.

La compatibilidad triunfa sobre las listas de verificación

El verdadero impulsor de la conexión no es marcar casillas en una lista de preferencias. La gente afirma buscar rasgos específicos (extroversión, aventura, éxito), pero las investigaciones muestran que estas preferencias importan sorprendentemente poco. Lo que realmente importa son los sentimientos que alguien provoca en ti, algo que sólo se puede descubrir a través de una conversación significativa y experiencias compartidas. La compatibilidad es confusa, impredecible y no se alinea claramente con las impresiones a nivel de superficie.

Las primeras impresiones son engañosas

Justin García, director del Instituto Kinsey, está de acuerdo en que las evaluaciones iniciales sobre la “capacidad de tener citas” son muy engañosas. Juzgamos rápidamente las parejas que no coinciden, pero el valor de la pareja es mucho más complejo de lo que parece. Tanto Eastwick como García enfatizan la importancia de la “autoexpansión”: el crecimiento mutuo y las nuevas experiencias que hacen que las relaciones sean atractivas.

Implicaciones prácticas para las citas

Dada la falta de fiabilidad de las primeras impresiones, Eastwick recomienda dar a los socios potenciales al menos tres oportunidades antes de descartarlos. Su tercera impresión es un predictor mucho mejor que cualquier juicio inicial. También sugiere participar en diversas citas (patinaje, karaoke e incluso degustación de chocolate) para evaluar cómo se comporta alguien en diferentes contextos.

Es importante destacar que es fundamental fomentar las amistades existentes. Es más probable que el amor florezca con alguien que ya conoces. Mantener conexiones sociales genera beneficios más allá del romance, incluida una mejor salud física y mental.

La Friend Zone no es un callejón sin salida

Incluso los rechazos pueden conducir a una valiosa expansión social. El propio Eastwick siguió siendo amigo de una ex enamorada, Anna, y finalmente obtuvo acceso a su círculo social. La red en expansión proporcionó sus propias recompensas, lo que demuestra que la “zona de amigos” no es necesariamente un fracaso.

En última instancia, encontrar el amor requiere una mente abierta, honestidad y bondad. No hay necesidad de estrategias de citas cínicas. Al centrarse en una conexión genuina, las personas pueden mejorar sus posibilidades de encontrar una relación satisfactoria.

¿La conclusión clave? Confíe en sus sentimientos en evolución, no en clasificaciones superficiales. La compatibilidad real requiere tiempo, esfuerzo y voluntad de mirar más allá de la primera impresión.