La misión Artemis II se acerca a su fase más crítica: el viaje de regreso a la Tierra. Después de un histórico sobrevuelo de la Luna, la nave espacial Orion y sus cuatro astronautas están programados para concluir su misión con un amerizaje frente a la costa de San Diego el 10 de abril a las 8:07 p.m. hora del este.
La NASA brindará cobertura en vivo del proceso de reingreso a partir de las 6:30 p.m. ET a través de su sitio web oficial y varias plataformas de transmisión.
El peligroso proceso de reingreso
La transición del vacío del espacio a la atmósfera terrestre representa el desafío técnico más intenso de la misión. Aproximadamente a las 19:53 horas, la cápsula Orión llegará a la atmósfera a una altitud de 122 kilómetros, viajando a una asombrosa velocidad de más de 38.000 kilómetros por hora.
Esta reentrada a alta velocidad presenta dos desafíos principales para la tripulación y el control de la misión:
- El apagón de comunicación: A medida que la cápsula golpea la atmósfera, la fricción calentará el escudo térmico a unos increíbles 2760°C. Esto crea una capa de plasma sobrecalentado alrededor de la nave, que cortará toda comunicación entre los astronautas y el control de la misión durante aproximadamente seis minutos.
- Estrés térmico: Los ingenieros están monitoreando de cerca la integridad del escudo térmico. Durante la misión no tripulada Artemis I en 2022, la cápsula Orion regresó con daños inesperados, incluidas grietas y material faltante.
Aprendiendo de lecciones pasadas
El escrutinio sobre el escudo térmico no es infundado. Después de la misión Artemis I, la NASA descubrió que los gases atrapados se habían acumulado debajo de una capa de Avcoat, el material diseñado para descomponer y disipar el calor.
En lugar de reemplazar el escudo por completo, los ingenieros de la NASA implementaron un ajuste estratégico: rediseñaron la trayectoria de reentrada de la nave espacial. Al alterar el ángulo y la trayectoria de descenso, su objetivo es reducir el estrés térmico extremo en el material, una medida destinada a garantizar la seguridad de la tripulación de Artemis II.
Del plasma al amerizaje
A pesar de las complejidades de la alta tecnología, la mecánica fundamental de la misión de regreso sigue arraigada en principios aeroespaciales probados. El director de vuelo de Artemis II, Jeff Radigan, señaló que el “panorama general” de la misión se asemeja mucho a las legendarias misiones Apolo en lugar de los retornos modernos a la órbita terrestre baja.
Una vez pasado el intenso calor de la reentrada, el descenso pasará a una fase de desaceleración mecánica:
1. Despliegue de paracaídas: A una altitud de 7,6 kilómetros, Orion desplegará 11 paracaídas para reducir la velocidad de la cápsula a una velocidad manejable de 30 km/h.
2. Estabilización: Al golpear el agua, cinco bolsas de aire de color naranja se inflarán con helio para mantener la cápsula en posición vertical.
3. Recuperación: La tripulación saldrá de la embarcación en una balsa especializada conocida como “porche delantero” antes de ser transportada de regreso a Houston en helicóptero, bote y avión.
“Tenemos mucha confianza en el sistema, el escudo térmico, los paracaídas y los sistemas de recuperación juntos. La tripulación va a poner su vida detrás de esa confianza”. — Amit Kshatriya, Administrador Asociado de la NASA
Conclusión
El regreso exitoso de Artemis II validará la capacidad de la NASA para transportar humanos de manera segura más allá de la órbita terrestre baja. Esta misión sirve como un puente vital entre la histórica era Apolo y un futuro en el que la presencia humana sostenida en la Luna se convierta en una realidad.


























