Un eclipse lunar total, también conocido como “Luna de Sangre” debido al tono rojizo que adquiere, ocurrirá durante la fase de Luna Llena el 3 de marzo de 2026. Este evento celeste será visible para observadores en América del Norte, partes de Asia, Australia y la región del Pacífico. Incluso sin el eclipse, la Luna aparecerá excepcionalmente brillante y detallada.
Qué esperar esta noche
La Luna Llena de esta noche estará 100% iluminada, según la Guía Diaria de la Luna de la NASA. Seas testigo o no del eclipse, varias características destacadas serán visibles.
- A simple vista: La meseta de Aristarco, Mare Imbrium y Mare Serenitatis serán fácilmente discernibles.
- Binoculares: Mare Nectaris, las montañas de los Alpes y el cráter Clavius aparecerán a la vista.
- Telescopio: Para aquellos con telescopios, el cráter Linne, Rupes Altai y Rima Hyginus ofrecen más detalles.
Cuándo ver la próxima luna llena
La próxima Luna Llena visible en América del Norte está prevista para el 1 de abril de 2026.
Entendiendo las fases lunares
La Luna orbita la Tierra en aproximadamente 29,5 días, pasando por ocho fases distintas. Aunque siempre vemos la misma cara de la Luna, la cantidad de luz solar reflejada cambia a lo largo de la órbita, creando las fases que observamos. Estas fases incluyen:
- Luna Nueva: La Luna está posicionada entre la Tierra y el Sol, haciéndola oscura e invisible.
- Creciente creciente: Aparece una pequeña franja de luz en el lado derecho (en el hemisferio norte).
- Primer Cuarto Creciente: La mitad de la Luna está iluminada en el lado derecho.
- Gibbosa Creciente: Más de la mitad de la Luna está iluminada, acercándose a su plenitud.
- Luna Llena: Toda la cara de la Luna es visible, completamente iluminada.
- Gibosa Menguante: La Luna comienza a perder luz en el lado derecho.
- Tercer Cuarto (Último Cuarto): La mitad de la Luna está iluminada en el lado izquierdo.
- Creciente menguante: Una fina franja de luz permanece en el lado izquierdo antes de desvanecerse en la oscuridad.
El próximo eclipse lunar brinda una rara oportunidad de observar un cambio dramático en la apariencia de la Luna. El fenómeno de la “Luna de sangre”, causado por la luz solar refractada a través de la atmósfera terrestre, es un espectáculo que vale la pena presenciar para cualquiera que tenga una vista clara del cielo nocturno.
