Una reciente excavación arqueológica cerca de Thetford, Norfolk, ha arrojado un hallazgo extraordinario: una trompeta de guerra de la Edad del Hierro (carnyx) notablemente bien conservada y el primer ejemplo británico de un estandarte con cabeza de jabalí. El descubrimiento, realizado por Pre-Construct Archaeology durante una evaluación de rutina del sitio, está siendo aclamado como “excepcionalmente raro” y promete remodelar la comprensión de la guerra y los rituales celtas.
Un tesoro único
El tesoro desenterrado, que data aproximadamente del 50 a. C. al 50 d. C., incluye no sólo el cárnix y el estandarte del jabalí, sino también cinco protuberancias de escudo y un objeto de hierro no identificado. Lo que distingue a este hallazgo es la integridad del carnyx; A diferencia de otros descubrimientos, este ejemplar conserva intactos su boquilla, flauta y campana, un detalle crucial para comprender cómo se tocaban estos instrumentos y el efecto previsto en el campo de batalla.
El carnyx era una herramienta central en la guerra celta. Estos grandes instrumentos de bronce fueron diseñados para intimidar a los enemigos, galvanizar a los guerreros y dirigir a las tropas durante la batalla. La tribu Iceni, liderada por la reina Boudica, se encontraba entre los grupos celtas que empuñaban estos instrumentos, y su uso fascinó a los romanos, quienes con frecuencia los representaban como botín de guerra. El carnyx recién descubierto permitirá a los investigadores comprender mejor el impacto auditivo de estas trompetas en los antiguos campos de batalla.
Simbolismo y Ritual
El estándar de la cabeza del jabalí es igualmente significativo. Construido con láminas de bronce, se habría erigido como punto de reunión durante el combate. El jabalí era visto como un símbolo de fuerza y ferocidad; un emblema apropiado para los guerreros que entran en batalla. El hallazgo desafía la comprensión existente sobre cómo se organizaron y motivaron los ejércitos celtas, ya que sólo se han descubierto un puñado de tales estándares.
Conservación e investigación futura
Los objetos fueron retirados cuidadosamente del suelo en un bloque para preservar su disposición original antes de ser sometidos a conservación. Las frágiles láminas de metal, corroídas después de dos milenios bajo tierra, están siendo estabilizadas meticulosamente por expertos de la Inglaterra Histórica, el Servicio de Museos de Norfolk y el Museo Nacional de Escocia. Actualmente se está revisando el destino a largo plazo del tesoro, en espera de una investigación forense para determinar si califica como tesoro.
El descubrimiento ofrece una ventana poco común al pasado de la Edad del Hierro de Norfolk, vinculándolo directamente con el legado de Boudica y el pueblo iceni. Como explicó el Dr. Tim Pestell del Servicio de Museos de Norfolk, el tesoro permitirá a los arqueólogos “investigar una serie de objetos raros y, en última instancia, contar la historia de cómo llegaron a ser enterrados en el condado hace 2.000 años”.
La historia aparecerá en Digging for Britain de BBC Two el 14 de enero. El hallazgo es un poderoso recordatorio de que incluso los proyectos de construcción rutinarios pueden revelar piezas extraordinarias de la historia.
