El Grand Ole Opry no comenzó en un escenario nuevo y brillante. Comenzó en un estudio dentro del edificio de oficinas de la Compañía Nacional de Seguros de Vida y Accidentes en el centro de Nashville. El programa de radio entonces era pequeño. Modesto. Pero a medida que su popularidad se disparó, el programa necesitó más espacio. Se trasladó a lugares más grandes para dar cabida a la creciente multitud.
En 1943, el espectáculo aterrizó en el Auditorio Ryman. No siempre fue una sala de conciertos. Originalmente fue una sala de reuniones religiosas. Esa historia le dio al espacio un alma distinta. El Opry transmitió desde Ryman durante treinta y un años. Ese período se extendió desde 1943 hasta 1974. El lugar se convirtió en sinónimo de música country.
Cuando el espectáculo se trasladó a la nueva Grand Ole Opry House en 1974, el papel de Ryman cambió. Cayó en mal estado. El edificio necesitaba cuidados serios. Pero la comunidad se negó a dejarlo desaparecer. Los trabajos de restauración devolvieron al auditorio su antiguo esplendor. Reabrió sus puertas en 1994.
La importancia del edificio no pasó desapercibida para los historiadores. En 2001, fue designado Monumento Histórico Nacional. El Ryman sigue siendo un lugar de peregrinación para los aficionados. No es sólo un lugar. Es una pieza de la historia de la música country.
El Auditorio Ryman sirvió como sede del Grand Ole Opry de 1943 a 1974, consolidando su estatus como piedra angular de la identidad cultural de Nashville.
¿Por qué ocurrió la mudanza? El Opry superó el espacio. La nueva casa ofrecía comodidades modernas. Pero Ryman mantuvo su espíritu. Hoy en día alberga conciertos y eventos. Es un testimonio de la herencia musical de Nashville.
El viaje desde la oficina de seguros hasta el lugar de interés histórico es único. Pocos edificios soportan ese tipo de peso. El Ryman lo hace. Todavía resuena con los sonidos del pasado.





























