Cómo John Coltrane redefinió el jazz: del bebop a la forma espiritual libre

5

La vida de John Coltrane fue corta, pero es imposible ignorar su impacto en la música.

Nacido en Hamlet, Carolina del Norte, el 23 de septiembre de 1926, el saxofonista tenor creció en Filadelfia. No permaneció allí mucho tiempo. El joven músico se inició tocando en las bandas de los gigantes del jazz Dizzy Gillespie y Johnny Hodges. Fue un curso intensivo de profesionalismo. Le enseñó cómo sobrevivir en el caótico mundo de las big band jazz.

Pero Coltrane no se contentaba sólo con llevar el tiempo. Quería traspasar los límites.

En la década de 1950, se había unido a dos de las figuras más importantes del jazz moderno: Miles Davis y Thelonious Monk. Estas colaboraciones no solo le dieron conciertos. Consolidaron su condición de pionero. Formó parte de la vanguardia. Estaba ayudando a construir el marco de lo que sería el jazz moderno.

Su estilo abarcaba jazz modal, estructuras de acordes complejas y los extremos de timbre y dinámica asociados con el free jazz.

A principios de la década de 1960, Coltrane dirigió su propio cuarteto. Este grupo es considerado uno de los conjuntos más destacados de la historia del jazz. No se limitaron a tocar notas. Exploraron nuevos territorios.

El enfoque de Coltrane fue multifacético. Primero exploró el jazz modal junto con Davis. El jazz modal permitió más libertad y menos dependencia de cambios rápidos de acordes. Pero Coltrane no se detuvo ahí. Comenzó a componer piezas con estructuras de acordes increíblemente complejas. Su densidad armónica era inigualable.

Luego vino el giro espiritual.

A medida que avanzaba su carrera, Coltrane avanzó hacia lo que hoy llamamos free jazz. Esto no fue un caos. Fue intensidad controlada. Exploró los extremos del timbre, la dinámica y el registro. Llevó los saxofones tenor y soprano al límite.

Su dominio técnico era innegable. Pero eso no fue lo que lo hizo legendario. Fue la emoción. Proyectó sentimiento con una claridad que atravesó el ruido. Concilió el virtuosismo técnico con la profundidad espiritual.

Coltrane murió el 17 de julio de 1967 en Huntington, Nueva York. Tenía sólo 40 años.

La música que dejó atrás lo cambió todo. Demostró que el jazz podía ser más que entretenimiento. Podría ser una búsqueda de significado. Todavía hoy perseguimos esa búsqueda.